La Nota Principal
  • Inicio
  • Política
  • Congreso
  • Estado
  • Municipios
  • Nacionales
  • Salud
  • Educación
  • Cultura
  • Turismo
  • Antrozoología
  • El Partido
  • Columnas
Facebook
Trending
  • Alcalde Eric Gaona apertura nuevo espacio deportivo para Santa María
  • Invita Ernesto Núñez a la segunda edición de la Carrera de Botargas en Morelia
  • Nuestra juventud no es el futuro, es el presente que nos impulsa: Julio Arreola
  • Trabajar por las comunidades es cumplirle a la gente y a Pátzcuaro: Julio Arreola
  • “Plan Michoacán comienza a reflejar resultados: mejora percepción de seguridad en ciudades del estado”
  • Salud mental, un pilar para una sociedad sin violencia: Nalleli Pedraza
  • Urge Belinda Iturbide Díaz a reforzar detección y difusión de la hemofilia
  •  • Condenados al destierro: la “pandillita” de perros comunitarios enfrenta la violencia y el vacío legal
Facebook
La Nota Principal
  • Inicio
  • Política
  • Congreso
  • Estado
  • Municipios
  • Nacionales
  • Salud
  • Educación
  • Cultura
  • Turismo
  • Antrozoología
  • El Partido
  • Columnas
La Nota Principal
Antrozoología

 • Condenados al destierro: la “pandillita” de perros comunitarios enfrenta la violencia y el vacío legal

RedacciónBy Redacción24 abril, 2026No hay comentarios3 Mins Read
Facebook Twitter Email Telegram WhatsApp
Comparte
Facebook Twitter LinkedIn Email Telegram WhatsApp

• Condenados al destierro: la “pandillita” de perros comunitarios enfrenta la violencia y el vacío legal

Morelia, Michoacán, a 24 de abril de 2026.- Más del 70 por ciento de las colonias en Morelia alberga perros comunitarios, seres invisibles para la ley, pero esenciales para la vida barrial, convirtiéndose en guardianes, en compañía, en lazos vivos entre vecinos.

Sin embargo, basta una sola voz disidente para desatar la tragedia,asesinatos brutales o expulsiones forzadas ante la ausencia de una normativa que los proteja.

Hoy, en las inmediaciones de la colonia Fuentes de Morelia, Infonavit Juana Pavón y Lomas de Vista Bella, el destino de tres caninos pende de un hilo.

Max, Coco y Camila —los últimos integrantes de una pequeña manada— enfrentan la incertidumbre absoluta luego de que una persona determinara que este sería su último viernes en el lugar, obligándolos a ser desplazados hacia Mil Cumbres.

Según narran los vecinos, la historia duele, la pequeña manada, es conocida con afecto como “la pandillita”.

Güero fue parte de La Pandillita pero murió de forma violenta, dejando una cicatriz imborrable entre quienes lo cuidaban.

Gloria Ríos Estrada, vecina del lugar, explicó que un grupo de 14 personas, se ha encargado del cuidado de estos animales.

“Los tres lomitos cuentan con su carnet de vacunación y un seguimiento constante”, señaló, evidenciando que no se trata de abandono, sino de responsabilidad compartida.

Pero esa red de cuidado se fracturó ante una amenaza directa, una sola persona amagó con “meterles un balazo si los volvía a ver”, lo que derivará en el traslado forzado de los animales este fin de semana, desconociéndose su destino final.

Evangelina Langle, también vecina, lamentó el desarraigo. Durante una década, estos perros formaron parte del tejido emocional de la colonia y hoy son expulsados como si nunca hubieran pertenecido.

“Es como si los perros de la calle no existieran o solo crearan problemas. Ellos aprendieron a sobrevivir en ese entorno, merecen amor, comprensión y respeto. Los vecinos sí nos hacemos responsables y estamos afectados porque este fin de semana se irán”, expresó con pesar.

Desde una perspectiva más amplia, Esmeralda Cerda Pizano, presidenta de la asociación Generando Hogares de Amor para Animales Desprotegidos (GHAPAD), estimó que más del 70 por ciento de las colonias en Morelia cuenta con perros comunitarios.

Son animales sin dueño formal, pero con múltiples cuidadores que asumen su alimentación y atención médica.

La activista subrayó que estos animales no solo vigilan las colonias, sino que fortalecen la cohesión social.

No obstante, advirtió que la falta de cultura de esterilización y la saturación de asociaciones protectoras agravan la problemática.

“No solo es el ataque contra los perros comunitarios también es contra la propia comunidad que los cuida debemos buscar cómo a través de la ley podemos garantizarles protección cuando existe responsabilidad social”, afirmó.

Entre el abandono institucional y la omertá social que normaliza la violencia, la “pandillita” se desvanece. Los vecinos afirmaron que no por falta de amor, sino por la ausencia de ley que les proteja.

Leave A Reply Cancel Reply

SMARTMAG

Facebook
© 2026 La Nota Principal. Desarrollo web ISC. Enrique Ramírez - 443 3 55 32 14 EL TÍO WEB.

Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.