¿Quién al frente de la necesaria y urgente Fiscalía Especializada en Maltrato Animal?
Ante la creciente crueldad animal en Michoacán se antoja sumamente importante la creación de una Fiscalía Especializada en Maltrato Animal, pero, surge una pregunta, igual de importante, quién estaría al frente de la misma.
Daniela de los Santos Torres, poco antes de dejar el cargo de diputada, presentó un paquete de iniciativas encaminadas a la protección de los derechos de los animales y que incidirían en varias normas, a saber, Código Civil y Código Familiar, para incorporar el concepto de “familia multiespecie”; Código Penal: para agravar y perseguir de oficio los delitos de crueldad y maltrato animal; Ley de Educación: para incorporar el principio de respeto de los animales en nuestro sistema educativo; Ley orgánica de la Fiscalía del Estado: para elevar a fiscalía especializada la unidad de protección de animales y, Ley de derechos y protección de los animales para crear el Consejo Consultivo de Protección y Derechos de los Animales.
Paulatinamente ha ido creciendo el interés social por la defensa de los derechos de los animales, pero, también, por desgracia la crueldad hacia perros y gatos ha ido en aumento.

Quizá el punto de partida para el despertar social y alzar la voz por los animales, fue el caso de la conocida, en su momento, como la Perrita Azul; un lamentable suceso que conmovió a la sociedad estatal, nacional e internacional, y que, también, puso en entredicho el accionar de las autoridades, en ese tiempo la Procuraduría General de Justicia, frente a actos de crueldad animal.
“Muñeca”, así se llamaba la perrita a la que posteriormente bautizaron como la Perrita Azul, fue totalmente pintada con pintura de ese color, pero la Procuraduría General de Justicia de Michoacán aseguró que Muñeca no había sido, intencionalmente, teñida con pintura de aceite azul, sino que cayó en una cisterna que había sido pintada recientemente y así fue como la totalidad de su cuerpo se llenó de pintura.
Esta situación fue la que, según la Procuraduría, le provocó la muerte a Muñeca. Nadie creyó esa absurda conclusión.
Retomando las iniciativas presentadas por De los Santos Torres, los crecientes actos de maltrato y crueldad animal hacen necesaria la creación de una Fiscalía Especializada para la Protección y Derechos de los Animales. Pero quién, entre los más mediáticos, que no necesariamente los más aptos, sería el indicado o la indicada, para asumir el cargo.
La propia Daniela de los Santos Torres estaría incluida en una hipotética lista de quienes pudieran estar al frente de una Fiscalía Especializada para la Protección y Derechos de los Animales y es que ella, desde hace años, ha dado voz a los animales, defendiendo sus derechos.
Otra mujer, que se destaca por el protagonismo mediático en la defensa de los animales, es Minerva Bautista Gómez, actualmente directora del Instituto Moreliano de Protección Animal. Sin embargo, Bautista Gómez no es bien vista por organizaciones animalistas, y, sobre todo, por rescatistas independientes que le reprochan buscar cargos políticos bajo el amparo de la protección a los animales.
Del lado opuesto al protagonismo mediático de Minerva Bautista Gómez, está el trabajo firme, pero callado, sin aspavientos, de la investigadora de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Rosa María de la Torre Torres quien en su palmarés luce un diplomado en Derechos del Animal por la Universidad Interamericana Abierta de Rosario, Argentina; diplomada en La cuestión animal en la filosofía y la teoría social contemporánea, por el Instituto Nacional de Investigación e Innovación Social de Colombia.
Ha publicado libros y artículos relacionados con la defensa y protección jurídica de los animales. Fundó el Grupo de Investigación en Derecho Animal (GIDA), una asociación civil con respaldo de la Universidad Michoacana.
GIDA surge en 2013 con el objetivo primordial de abrir espacios de reflexión crítica sobre la relación humano-animal. Con un enfoque primordialmente jurídico y filosófico, en GIDA articulan los esfuerzos de académicos, estudiantes y activistas interesados en desarrollar propuestas para reconfigurar el estatus jurídico y moral de los demás animales.
Actualmente el GIDA cuenta con investigadores titulares de México, Argentina, Colombia, Chile y Brasil quienes aportan su conocimiento en diversas áreas de la ética y el derecho animal. Nuestros académicos son reconocidos a nivel internacional por ser pioneros en el litigio estratégico, el diseño de políticas públicas y de legislaciones en favor de los demás animales.
Lo que define a plenitud esa organización es su afirmación de que “en GIDA pensamos que la lucha por los derechos de los animales es ineludible y que la justicia interespecie debe ser prioritaria porque #TodosSomosAnimales”.
Mediático es, también, Carlos Maya, quien se ostenta como abogado animalista y que, en su haber, se encuentra la organización y o participación en foros en defensa de los derechos de los animales, sin embargo, enseñó el cobre en el caso de Norma Sierra, una “rescatista” que contaba o cuenta con un refugio para animales y la cual fue demandada porque, inexplicablemente, los perritos se le morían, coincidentemente, casi siempre por picadura de alacrán, pero cuyos cuerpos jamás entregó a los propietarios.
En ese asunto Carlos Maya se cargó, completamente, del lado de Norma Sierra, pudo más su amistad que el saber qué exactamente fue lo que pasó con los perritos y dónde quedaron sus cuerpos. Ese es un oscuro episodio que involucra a asociaciones de animalistas y que demostró que en el mundo del rescate animal ni están todos los que son ni son todos los que están.
El maltrato y crueldad animal sigue al alza y eso obliga a la creación de la Fiscalía Especializada en Maltrato Animal y esto implica destinar un presupuesto etiquetado. En este punto, la diputada Sandra María Arreola Ruiz puede impulsar la dotación de recursos desde el Congreso, pero para ello se precisa que el fiscal Carlos Torres Piña incluya esa creación en su propuesta de presupuesto.
Arreola Ruiz, quien se ha distinguido por presentar iniciativas para la protección animal, bien pudiera hacerse cargo de la Fiscalía Especializada en Maltrato Animal, también lo puede hacer el actual encargado de la Unidad de Investigación y Persecución del Delito de Maltrato Animal, Gerardo Rodrigo Jiménez Gutiérrez, quien con lo poco que tiene ha realizado mucho.
La crueldad contra los animales sigue creciendo, sobre todo a caninos que son asesinados por envenenamiento y a golpes, en municipios como Paracho, Puruándiro, Quiroga y Tarímbaro, por eso urge la Fiscalía Especializada en Maltrato Animal.
El Fiscal Carlos Torres Piña puede incluirla en su propuesta de reorganización y de presupuesto para la dependencia, y Sandra María Arreola Ruiz luchar, desde el Congreso, por hacerla realidad, pero, ¿quién para ocuparla?
