La llave y el candado
¿NO ESTUVIERON? NI CUENTA ME DI
Por Victoria Noir
Hay personas cuya ausencia es notoria por su propia personalidad y hay otras en las que su presencia es, hasta cierto punto, necesaria por protocolo, por el cargo que ostentan, y no precisamente porque sean indispensables o empáticas, y en el caso de estas, si están o no están es lo mismo.
Estas últimas semanas, los diputados han presentado sus informes del primer año de actividades legislativas, y en el Congreso michoacano hay dos mujeres que ostentan los cargos más importantes de ese Poder, una es Fabiola Alanís Sámano, encargada de la Junta de Coordinación Política, y la otra es Giulianna Bugarini, presidenta de la Mesa Directiva del Congreso.
Aparte de ser parte de la llamada Cuarta Transformación (4T) ambas tienen en común sus aspiraciones a ser candidatas al gobierno del estado; las posibilidades de una y otra de lograr esa ambición política está en veremos porque, del lado varonil, está fuerte la figura de Raúl Morón Orozco. Otra fémina que también suena por el PRDM, ahora muy cercano a la 4T, es Aracely Saucedo Reyes.
Pues bien, más por su cargo que por su personalidad o su empatía, tanto Fabiola Alanís Sámano como Giulianna Bugarini Torres debieron haber acudido a los informes de los diputados y las diputadas, o por protocolo, cuando el legislador o legisladora no son de su agrado, enviar a un representante.
Ambas fueron selectivas, aunque esto fue mucho más notorio en Fabiola Alanís Sámano, al momento de acudir a un informe y, sí, se decidieron por los del Morena y, en menor medida, por sus aliados en la 4T. Al PAN y al PRDM los ningunearon y lo mismo hicieron con el PRI.
Tuve la oportunidad de acudir al informe de Brissa Arroyo Martínez y fue distinto, con mucho, a otros a los que he asistido. De entrada, ese ritual con el que la recibieron y con el que le estaban dando gracias por su trabajo en pro de la ciudadanía y, al mismo tiempo, deseándole mucho éxito y productividad, fue algo muy emotivo.
En el ambiente predominaba la sinceridad y no estuvo contaminada con el manoseado “es tiempo de mujeres” que esgrimen la féminas interesadas y obsesionadas en ser, en el 2027, gobernadoras.
No, ahí no hubo la hipocresía de quienes se sienten de otra dimensión política, tampoco la de aquellas que buscan robarse el evento, aunque aquí ni Fabiola ni Giulianna lo hubiesen conseguido porque Brissa Arroyo sí está construyendo una alianza con la ciudadanía.
Y esto, esto quedó de manifiesto con la asistencia de decenas de habitantes de colonias populares de Morelia como La Aldea, El Parián, San Isidro, Puerto de Buenavista, Los Álamos, Torreón Nuevo, Villas del Pedregal, Unión Antorchista y de habitantes de municipios como Coeneo, Acuitzio, Cuitzeo, Huandacareo, Tuzantla, Maravatío y Pátzcuaro
Y ahí estuvieron asociaciones como Mujer indígena “Mazot”, Mariposas Insurgentes, Special Olympics, Todehumi, Agape Conexión, Red Nacional de Ciegos, Colegio de Psicólogos, Asociación Generalísimo Morelos, Colegio de Abogadas de Michoacán, Fundación de la Cabeza al Cielo, grupos de activistas, defensores de los derechos humanos y de la diversidad sexual.
Brissa Arroyo ha buscado la alianza ciudadana y en eso están incluidos los pueblos originarios con los que ha trabajado para fomentar la paz a través de la Gubernatura Nacional Indígena Altiplano Pueblos Originarios Pluriétnicos, los que, cabe recordar, la recibieron con una ceremonia ancestral.
Con tanta presencia social en el informe de Brissa Arroyo nadie notó la ausencia de Fabiola Alanís Sámano y Giulianna Bugarini Torres, y quienes lo hicieron fue para criticarlas por el nulo respeto a sus compañeras y compañeros legisladores, y es que, como ha quedado claro, ambas, sobre todo Fabiola Alanís Sámano, se dieron vuelo con las diputadas y los diputados morenistas ahí sí corrieron a aposentarse en sus informes.
La investidura que ambas tienen, cuando hay sensibilidad política y respeto a las ideologías diversas, les obliga, moralmente, a estar con todos los diputados y diputadas y no nada más recurrir a ellos y ellas cuando de aprobar una iniciativa del gobierno estatal se trata.
Así no, con una actitud excluyente, no se construye el camino a la gubernatura y en esa ruta ni Fabiola ni Giulianna van solas, ahí están Gabriela Molina y Gladyz Butanda, las que, cuando menos en sensibilidad y empatía van por delante de ellas. Aracely Saucedo cojea de la misma pata que Fabiola y Giulianna, y está un poco lejos de las taparroscas que promueve el gobernador.
Y se extrañan las personas con carisma, con empatía, con personalidad y como ni Fabiola Alanís Sámano ni Giulianna Bugarini Torres tienen esas virtudes, pues nadie notó su ausencia ni en el informe de Brissa Arroyo ni en los del PRI y el PAN.
