Es tiempo de mujeres y que sea gobernadora el siguiente sexenio, la insistencia en el informe de Fabiola Alanís
Lo destacable del informe de Fabiola Alanís Sámano es su reiterativo discurso de “es tiempo de mujeres”, así como la insistencia de Alfredo Ramírez Bedolla por dejar a una mujer en la gubernatura. Ambos temas dominaron el evento.
En un vídeo Alanís Sámano expuso lo que, a su consideración, fue lo más destacado que hizo en su primer año como diputada de la 76 Legislatura, pero no mencionó, jamás, lo que se le quedó en el tintero, sobre todo su interés por modificar la constitución para dejar plasmada la alternancia en la gubernatura y dar paso libre a las mujeres.
Alanís Sámano llegó a calificar de histórico el “ha lugar” que se daría a la iniciativa sobre la alternancia de género. Incluso, un día antes, pecó de soberbia, se le veía sobrada y pedía a los opositores y opositoras que no se pusieran nerviosas.
Y un día después, el miércoles 18 de junio, se le borró la sonrisa porque ese punto fue bajado de la orden del día. Se especuló que la decisión de hacer a un lado esa iniciativa llegó directamente desde el Comité Ejecutivo Nacional del Morena, eso quedó en rumor, pero lo que sí fue cierto es que Luisa María Alcalde, presidenta nacional morenista, acabó, de tajo, con esa intención al afirmar que la elección del candidato o la candidata debe ser decisión de las y los michoacanos, pero “no a través de un proceso legislativo, sino a través de una encuesta”.
Volviendo al informe, Alanís Sámano, al referirse al gobernador lo llamó “mi amigo”, mismo distintivo que dirigió a Ernesto Núñez, a la representante del Poder Judicial, a Silvia Figueroa, también a Raúl Zepeda Villaseñor, el imberbe e inexperto secretario de Gobierno.
Luego de ese breve paréntesis, agregó que por más de 40 años ha militado en la izquierda y ha contribuido, desde diferentes trincheras, a la construcción de un proyecto nacional y estatal para la transformación profunda de la vida pública de nuestro país. La dos últimas décadas han sido de trabajo arduo, acompañando al presidente Andrés Manuel López Obrador y a nuestra primera presidenta, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, los hemos acompañado y hemos sido parte de la lucha por la democratización del país.
Y es una verdad a medias porque si bien ha militado en la izquierda, no ha sido congruente y se ha cambiado del PRD al Morena, del Morena al PRD y otra vez al Morena, quizá el caso más elocuente fue aquel proceso electoral del 2015 en el que no pudo conseguir la candidatura morenista -ese honor recayó en Luz Núñez Ramos- y decidió separarse del Morena para integrarse al gobierno de Silvano Aureoles Conejo, quien la nombró secretaria de la Mujer. Había a posibilidad de integrarse al Senado por ser suplente de Raúl Morón, pero palabras más palabras menos, en esa ocasión dijo, “mi futuro está en manos del gobernador”, es decir de Silvano.
Retornando a su informe, se agarró de la votación y la aprobación hacia Claudia Sheinbaum Pardo para subirse al barco y decir que “cuando las mujeres llegamos lo sabemos hacer bien; que cuando las mujeres tenemos la posibilidad de ejercer el poder lo hacemos de manera auténtica, con fuerza, con convicción, con inteligencia, pero también con mucha responsabilidad, es el ejemplo de la doctora Claudia Sheinbaum”.
Eso dijo ella, pero habría que comentarle que hay, también, hombres, que cumplen esos requisitos, atributos o principios, y, también, hay mujeres que no los llevan en su actuar, que los incumplen.
Y después se aventó un extenso discurso relacionado con el “es tiempo de mujeres” del que, señaló, no puede ser un slogan, no puede tratarse con banalidad, con frivolidad o como un concepto de moda, “no podemos permitirnos que eso suceda; hoy más que nunca es nuestra responsabilidad darle contenido a la máxima de que es tiempo de mujeres y decirle a las mujeres, independientemente de su origen, de su condición socio-económica, de su profesión, de sus aspiraciones, de la posición que ocupen que tiempo de mujeres tiene que ver con la justicia, que tiempo de mujeres no es en beneficio de las mujeres sino de la sociedad”.
(…) La participación de las mujeres se mide con resultados “y ahí tenemos el ejemplo, en primer lugar, de la doctora Claudia Sheinbaum (otra vez se colgó de la figura de la presidenta), pero también de las mujeres destacadas que están acompañando al gabinete”.
“En Michoacán tenemos el ejemplo de grandes compañeras que están sacando adelante a nuestro estado de la mano de un gobernador comprometido con la causa de las mujeres”.

Y siguió señalando el por qué es tiempo de las mujeres y agregó un reconocimiento para los diputados “en los que observamos un cambio, en casi un año de legislatura, hay un cambio en la percepción de los compañeros hombres que son diputados, hemos logrado convencer algunos, fortalecer las convicciones que ya tenían otros, pero los hemos visto más comprometidos, todavía nos faltan unos dos o tres ahí, pero la mayoría de los diputados se han comprometido con la agenda de las mujeres, han presentado iniciativas -mencionó aquí está el diputado Toño, Iván, Juan Carlos Barragán, Abraham- en favor, también de las mujeres, entonces estamos avanzando porque también están entendiendo los compañeros que es importante garantizar todos los derechos para todas las mujeres; mi reconocimiento”.
Inútil, vacío y hasta ofensivo ese reconocimiento a los diputados, porque dudo que los congresistas vayan a legislar únicamente para hombres, lo hacen por la sociedad, legislan a favor de los michoacanos y las michoacanas, no creo que trabajen con la consigna de favorecer a los hombres y excluir a las mujeres -no creo que presenten iniciativas sexistas o de género y vayan con la consigna de perjudicar a las mujeres; legislan para todos y todas sin anteponer ideologías, religiones, preferencias sexuales o de género, eso creo porque de no ser así Michoacán tendría el peor Poder Legislativo del país.
Y el gobernador, qué dijo el gobernador, el gobernador, en su discurso, al dirigirse a Fabiola expresó “doctora, tienes con qué, así que no te me eches pa’tras; tienes todo para representarnos, en lo que decidas contarás con mi apoyo y estoy seguro que con el apoyo de las michoacanas y michoacanos”.
Después tocó, brevemente a Gaby Molina, y reiteró lo que últimamente ha sido su postura, “ojalá, diría Silvio Rodríguez, “ojalá que yo sea el último gobernador hombre y que una mujer sea gobernadora, gobernadora con a, como presidenta con a, como la doctora Claudia Sheinbaum”.
Y para no dejar fuera a otra de las que suenan, señaló que en Michoacán quien tiene las obras de más alto impacto, las obras más grandes que se están impulsando en Michoacán, como los teleféricos de Uruapan y Morelia, es una mujer, “la arquitecta Gladyz Butanda”.
Y sí, lo destacable del informe de Fabiola Alanís Sámano es el gran tiempo que le dedicó al “es tiempo de mujeres” y la insistencia de Alfredo Ramírez Bedolla en que para el siguiente sexenio haya una gobernadora.
